El factoring es una alternativa de financiamiento que puede ser utilizada estratégicamente. Si bien, todo tipo de empresas puede utilizar este servicio, con mayor frecuencia son las pymes quienes recurren a él.

 

La razón por la cual las pequeñas y medianas empresas utilizan factoring, es porque tienen mayor necesidad de liquidez para poder sostenerse. Sin embargo, dadas las características de esta práctica, es importante plantearse cuándo es el mejor momento para utilizarlo y sacarle mayor provecho para el negocio. 

 

A continuación, te explicaremos una serie de situaciones en donde es más beneficioso utilizar factoring para reactivar tu empresa.

 

Uso del factoring como una herramienta de estrategia financiera

 

El factoring representa una enorme ayuda para los negocios que no pueden esperar a cobrar sus pagos. Este modelo implica la cesión de las facturas a la empresa que presta el servicio, y además, se encargan de tareas administrativas de cobranza. Continúa leyendo para comprender cuándo y para qué es el mejor momento para usar factoring.

 

1. Mantén liquidez

 

Claramente, la razón central por la que recurrir al factoring es por falta de liquidez. La mayoría de los negocios nuevos fracasan antes de los 5 años, no por falta de ventas, sino por problemas en su flujo de caja. Muchas empresas grandes tienden a realizar los pagos a 30, 60 e incluso 90 días. Esto perjudica a las pymes que tienen un capital pequeño y no pueden proyectar una caja a tan largo plazo. El factoring permite que tu empresa tenga su dinero aquí y ahora.

2. Asegúrate de tener recursos para operar

Como ya mencionamos anteriormente, las empresas ya tienen ventas aseguradas pero se encuentran en un “congelamiento” porque deben esperar a recibir los pagos. El factoring te permite obtener ese dinero para que puedas utilizarlo inmediatamente en las operaciones de tu empresa. Teniendo el dinero en mano, puedes invertir en materia prima y capital humano para seguir produciendo y comercializando tus productos y servicios. Es decir, libera el negocio para seguir generando más ventas.

3. Construye una economía saludable

Uno de los mayores beneficios del factoring es que impide que te veas en la obligación de endeudarte. Algunos negocios cuando necesitan pagar sus compromisos y no tienen en caja el dinero suficiente, deben recurrir a préstamos, los cuales incluyen intereses nada beneficiosos. El factoring evita que caigas en deudas, porque además, no figura como tal.

4. Crecimiento acelerado

Quieres crecer el negocio y para ello debes invertir, pero aún no puedes porque debes esperar a cobrar las facturas ¡El factoring es la solución! Gana tiempo y no esperes más!. Contrata una empresa de factoring cuando necesites disponer del dinero que ya tienes para invertir. Meses de espera podrían mantener estancado a tu negocio, cuando en ese tiempo podría estar creciendo aumentando su capacidad productiva, por ejemplo.

5. Organiza tu flujo de caja

Las empresas más nuevas y pequeñas están comenzando a armar su territorio en el mercado. Muchas de ellas se enfrentan a un panorama incierto y a un ritmo impredictible. Es por eso que el flujo de entrada y salida de dinero puede volverse caótico los primeros años de vida. El factoring te permite organizar tu flujo de caja según tus tiempos y no los de tus clientes. Si contabilizas tus ventas lo antes posible, será más fácil para ti y para tus asesores financieros proyectar un flujo de caja estable que sea más sencillo de administrar, para que no se desordene tu negocio.

6. Construye un buen perfil crediticio

El factoring te permite construir un buen perfil crediticio. Antiguamente, existían varios mitos en torno al factoring. Uno de ellos era que las empresas que recurrían a este servicio ganaban una mala reputación porque se les consideraba empresas en quiebra. Hoy eso está muy alejado de la realidad. La verdad es que el factoring te permite mantener un flujo financiero ordenado para aumentar tu capital, haciendo que tu capacidad crediticia sea mayor.

7. Reduce costos operacionales y administrativos

Como te comentamos anteriormente, las empresas de factoring también se hacen cargo de las labores de cobranza. Al tercerizar estas actividades, no necesitas invertir dinero para estas funciones. Te ahorras el costo de tener que pagar, y puede que capacitar, a alguien que realice esta función. Mejor utiliza tus recursos y tu tiempo en dedicarte al rubro de tu negocio, y deja que profesionales especializados se hagan cargo de tus facturas.

8. Toma proyectos grandes

Para crecer, muchas pymes deben salir de su zona de confort. Y esto implica aceptar nuevos retos. Entre ellos, negocios más grandes que impulsan a desafiar su capacidad operacional. Muchos de los clientes grandes, tienen una cultura empresarial de pagar a 60 o 90 días. Si eso es complicado para tu negocio, podrías desistir de tomar este pedido. Sin embargo, nosotros te recomendamos que no dejes de crecer, porque es importante para tu empresa. Además, el factoring será una solución para que puedas tomar este cliente con más tranquilidad.

9. Paz mental

Sí, leíste bien. Tu negocio necesita que tu mente esté operativa y que mantengas una actitud positiva. Y para ello debes estar en paz con tu negocio. Con el factoring te aseguras de que tendrás el dinero en mano para poder pagarle a tus colaboradores, proveedores y otros compromisos. Podrás dormir tranquilo, para al día siguiente, seguir pensando en nuevas oportunidades de crecimiento para tu pyme.

 

Si deseas impulsar el crecimiento de tu negocio utilizando factoring, en COVAL podemos ayudarte. Contáctanos para asesorarte financieramente con nosotros.

 

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