Históricamente, se ha tenido la idea de que ciertos rubros, como el sector y la organización empresarial, financiero y de negocios, han sido terreno masculino. La mayoría de los cargos más altos de las empresas han sido ocupados por hombres, lo cual ha ido perpetuando, poco a poco, este prejuicio y la brecha de género. 

 

Esto último es un problema global que afecta a todos los países del mundo, en mayor o menor medida. Sin embargo, a pesar de eso, el panorama ha ido cambiando en los últimos años y ha mejorado. 

 

Gracias a este cambio, hemos podido ver cómo muchas mujeres han ganado confianza y se han integrado en este terreno, lo cual es muy beneficioso al panorama financiero general, ya que al tener más personas, en especial mujeres, incursionando en el mundo empresarial, la brecha de género puede acortarse y el resultado será un sector económico mucho más diverso y con más posibilidades, tanto para dueños de pymes, como para sus colaboradores/as.

 

¿Qué dicen los datos en Chile y el mundo respecto a la organización empresarial?

 

Según las cifras aportadas por el Ministerio de economía del Gobierno de Chile en Agosto del 2017: 

 

  • La participación de las mujeres en empresas constituidas como personas naturales y EIRL alcanzó un (39,2%) y (22,9%), respectivamente, siendo inferior a la de los hombres (60,7% y 77,1%, respectivamente).
  • La participación más alta de mujeres se alcanza en las microempresas, la que disminuye a medida que las empresas se hacen más grandes.

 

Siguiendo con lo que menciona el portal América Economía para el 2018, en Chile los emprendimientos femeninos alcanzaron un 32,5% (datos de ASECH).

 

En otros países las cifras son las siguientes: 

 

En Argentina, de acuerdo a la Asociación de emprendedores de Argentina (ASEA), el porcentaje de mujeres emprendedoras en el país a final de 2018 fue de 40% del total.

 

Según el portal Mexicano Clip

 

  • En el mundo hay 7 mujeres que emprenden por cada 10 emprendedores (Según el Monitor Global de Emprendedurismo, GEM).
  • Sólo 14 países han logrado reducir la brecha de género en este sentido a más del 80%.

De acuerdo a datos entregados por Comunidad Crece Mujer de Banco estado de Chile, Islandia es el  país que menos brecha de género tiene en el mundo, y cuenta con un porcentaje de mujeres que trabaja de un 83,2% v/s el 87,5% de los hombres. 

 

En España, según el Informe GEM sobre emprendimiento femenino, más de 650.000 mujeres lideran una iniciativa empresarial en dicho país. 

 

Todos estos datos no hacen más que mostrarnos que, a pesar de que existe una presencia femenina importante en términos de organización empresarial y económicos en casi todo el mundo que ha ido creciendo, aún existen diferencias importantes.

 

 

¿Cuáles son los principales problemas que tienen las mujeres a la hora de emprender? 

 

 

Podríamos pensar que el mayor problema al que se enfrentan las emprendedoras es financiamiento, ya que esto supone un problema en general para todas las personas al momento de comenzar su negocio, debido a las altas exigencias e intereses. Sin embargo, para las mujeres, el principal factor negativo tiene que ver con cuestiones sociales y culturales.

 

De este modo, la falta de confianza, la falta de información, capacitación y tiempo, falta de redes de apoyo en el cuidado de los hijos, redes de comercialización y condicionamiento a situación económica del cónyuge son los principales problemas que enfrentan las mujeres a realizar sus emprendimientos.

 

 

Entonces, ¿Cómo lograr un mayor número de mujeres en la organización empresarial y de emprendimiento?

 

Para lograr que las oportunidades sean mejores para todos es necesario, en primer lugar, la implementación de políticas públicas que fomenten aún más los emprendimientos de mujeres, como por ejemplo, mejores condiciones en los créditos, capacitaciones, salas cunas o centros de cuidado para hijos, espacios de networking en donde las mujeres que quieren emprender conozcan a otras que ya lo han hecho y puedan fortalecer su confianza, etc. 

Y, en segundo lugar, es necesario que todos las personas tomemos conciencia de la brecha existente en el mundo para poder apurar el un cambio cultural que vivimos que tiene como propósito dejar los prejuicios de género de lado.

 

Para que las mujeres puedan integrarse completamente en el mundo laboral y empresarial es necesario que exista un equilibrio entre políticas públicas, apoyo, confianza y cambio cultural. Estos elementos son la clave para que nuestro país mejore en temas de equidad.

 

En Coval queremos apoyar a pequeñas, medianas y grandes empresas porque sabemos que sin ellas, nuestro país no sería el que conocemos, por eso,  estamos dispuestos a asesorarte sin importar el tamaño de tu empresa. 

 

Contáctanos y convierte tus sueños en emprendimientos y empresas reales. Para conocer más, visita www.coval.cl