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Presupuesto 2027: 7 preguntas que toda empresa debería hacerse antes de planificar el próximo año

Noviembre suele ser un mes intenso para las empresas. Hay metas por cumplir, proyectos que cerrar y decisiones que no pueden esperar.

Pero mientras gran parte de la atención está puesta en terminar bien el año, hay una pregunta que comienza a tomar importancia:

¿Qué necesita realmente mi empresa para crecer durante 2027?

Preparar el presupuesto del próximo año no debería consistir simplemente en tomar las cifras actuales y aumentar algunos porcentajes.

Es una oportunidad para revisar qué está funcionando, qué debería cambiar y dónde conviene concentrar los recursos.

Antes de comenzar a llenar planillas, vale la pena responder estas siete preguntas.

1. ¿De dónde vendrán mis ingresos en 2027?

Proyectar mayores ventas es fácil. Lo importante es identificar cómo se conseguirán.

¿Llegarán nuevos clientes? ¿Aumentarán los pedidos actuales? ¿Abrirás otro mercado? ¿Incorporarás nuevos productos?

Una buena proyección debe apoyarse en oportunidades comerciales concretas y no solamente en expectativas.

Consejo: separa los ingresos que ya tienen una base razonablemente confirmada de aquellos que todavía dependen de nuevos negocios.

2. ¿Cuánto me costará realmente operar?

No basta con proyectar ventas. También hay que revisar cuánto costará generarlas.

Remuneraciones, materias primas, transporte, servicios, arriendos y tecnología pueden experimentar cambios durante el próximo año.

Para una pyme, pequeñas variaciones en varios costos pueden terminar afectando significativamente su rentabilidad.

Consejo: revisa los principales gastos de este año e identifica cuáles podrían cambiar en 2027. Prepara al menos un escenario con costos superiores a los esperados.

3. ¿Tendré suficiente liquidez para crecer?

Este es uno de los puntos más importantes.

Una empresa puede proyectar excelentes ventas para 2027 y, aun así, enfrentar dificultades si necesita pagar materiales, remuneraciones o proveedores antes de recibir el dinero de sus clientes.

Por eso, el presupuesto debería considerar no solamente cuánto espera vender la empresa, sino también cuándo recibirá efectivamente esos recursos.

Cuando existen facturas pendientes de pago, el Factoring puede ayudar a anticipar su cobro y disponer de liquidez para mantener la operación o responder a nuevas oportunidades.

4. ¿Qué inversiones realmente necesito?

No todas las inversiones tienen la misma prioridad.

Quizás tu empresa necesita renovar maquinaria, mejorar su capacidad de transporte, incorporar tecnología o ampliar su producción.

Antes de decidir, pregúntate:

  • ¿Esta inversión aumentará nuestra capacidad?
  • ¿Permitirá reducir costos?
  • ¿Mejorará la calidad del servicio?

Si la respuesta es clara, vale la pena evaluar cómo financiarla sin comprometer innecesariamente los recursos operacionales.

Para las empresas en Chile, el Leasing —disponible exclusivamente en ese país— puede ser una alternativa para financiar maquinaria, vehículos y otros activos productivos.

5. ¿Mis proveedores están preparados para acompañar mis planes?

Si esperas vender más, probablemente también necesitarás comprar más.

Por eso, antes de proyectar un crecimiento importante, conversa con tus proveedores estratégicos.

  • ¿Podrán responder a un mayor volumen de pedidos?
  • ¿Se mantendrán las condiciones comerciales?
  • ¿Qué plazos de entrega y pago necesitarán?

El Confirming puede contribuir a fortalecer la relación financiera con proveedores, facilitando alternativas para anticipar el pago de sus facturas.

Una cadena de suministro sólida también forma parte de una buena planificación.

6. ¿Qué debería dejar de hacer en 2027?

Esta pregunta suele quedar fuera de los presupuestos.

Muchas empresas se concentran en agregar nuevas actividades, productos o inversiones, pero pocas revisan qué está consumiendo recursos sin entregar suficiente valor.

Puede tratarse de un servicio poco rentable, un gasto innecesario, una tarea duplicada o un proceso que ya no tiene sentido.

Consejo: identifica al menos tres gastos o actividades que podrías reducir, simplificar o eliminar el próximo año.

A veces, mejorar los resultados comienza por dejar de hacer algo.

7. ¿Qué haré si las cosas no salen como espero?

Un presupuesto no debería depender de que todo ocurra exactamente según lo planificado.

¿Qué pasaría si las ventas fueran un 10 % menores a lo proyectado? ¿O si los costos aumentaran más de lo previsto?

No necesitas predecir el futuro. Necesitas conocer las consecuencias de distintos escenarios.

Prepara tres versiones de tu presupuesto:

  • Escenario conservador: considera menores ventas y mayores costos.
  • Escenario probable: contempla las condiciones que razonablemente esperas.
  • Escenario optimista: proyecta mejores resultados y nuevas oportunidades de crecimiento.

Así podrás reconocer anticipadamente cuándo necesitas ajustar decisiones.

Un ejemplo cotidiano: crecer sin comprometer la estabilidad financiera

Una pequeña empresa manufacturera proyecta aumentar sus ventas un 20 % durante 2027.

Su primera idea es contratar más personas y comprar nueva maquinaria.

Sin embargo, al preparar su presupuesto descubre que sus principales clientes pagan a 60 días, que necesitará aumentar sus compras de materias primas y que parte de su equipamiento actual todavía tiene capacidad disponible.

Con esa información decide mejorar primero la planificación de producción, revisar sus necesidades de capital de trabajo y postergar una inversión que no era urgente.

La empresa no renunció a crecer. Simplemente encontró una forma más ordenada de hacerlo.

¿Qué puedes hacer esta semana?

Antes de preparar el presupuesto definitivo, reúne a quienes participan en las decisiones comerciales, operacionales y financieras de tu empresa.

Dedica una reunión a responder estas cuatro preguntas:

  • ¿Qué queremos lograr durante 2027?
  • ¿Qué recursos necesitaremos para conseguirlo?
  • ¿Qué podría impedirnos alcanzar esas metas?
  • ¿Qué decisiones deberíamos tomar antes de que termine 2026?

Con esas respuestas tendrás una base mucho más útil para construir tu presupuesto.

El presupuesto es una herramienta para decidir, no solo para controlar gastos

Para las pequeñas y medianas empresas de Chile, Perú y Colombia, planificar 2027 significa mirar más allá de los números.

Significa definir prioridades, anticipar necesidades y preparar el negocio para aprovechar las oportunidades que puedan aparecer.

En ese proceso, contar con alternativas financieras también puede ser importante:

  • Factoring: puede contribuir a fortalecer la liquidez mediante el anticipo de facturas.
  • Confirming: permite ofrecer alternativas de pago anticipado a los proveedores.
  • Leasing: exclusivamente para empresas en Chile, puede apoyar inversiones en activos productivos.

Porque un verdadero socio no solo está presente cuando necesitas resolver una urgencia. También puede ayudarte a preparar el camino para lo que viene.

2027 comienza con las decisiones que tomas hoy.

Mi socio es Coval.


Fuentes de referencia

Chile: Comisión para el Mercado Financiero (CMF), CORFO y Servicio de Impuestos Internos (SII).

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